LOS CHICOS DEL ZOOLÓGICO

LOS CHICOS DEL ZOOLÓGICO

Había una vez  dos chicos llamados: Pedro y Juan. Ellos una vez fueron a un zoológico, en ese  lugar vieron muchos animales como  por ejemplo: tigres,  elefantes,  hipopótamos, osos, monos, etc.

Ellos se  quedaron  muy  admirados  al  ver  que los monos se trepaban a  los arboles , se subían,  se  bajaban, también de cómo   comían  bananas y lo  mas cómico era que  convidaban con banana  a los  espectadores.

Luego uno  de los monos los  insistió que  comieran  y  ellos le dijeron ¡NO! ¡GUUUUAF!  No la querían probar  porque no les gustaba, hasta que la probaron   y dijeron que rica que es.

Ellos Pedro  y Juan cada vez que iban les encantaba darles de comer  a los animales,  también  cada vez que iban la pasaban genial, también  se divertían mucho en el  zoológico porque había juegos como  por ejemplo: hamacas, toboganes,  etc.

Ellos se  la  pasaban  de los juegos  a  los animales. Los  chicos eran tan pero  tan   cariñosos que los  animales cuando  un  fin de de semana los chicos no iban , los pobres animalitos estaban re tristes , sobre todo  los   monos  eran los que  estaban más tristes , porque ellos los monos lo consideraban como sus   amigos.

Lo importante  de toda esta historia  es que los  chicos  aprendieron  el  valor que hay que tener con  todos  los animales y  lo importante que  son  y otras de las cosas que aprendieron es que las bananas son muy  ¡ RICAS!

Autora: Virginia Del Cantare

5to Grado «B»

Docente: Fernando Dehaes

Lengua

DIARIO DIGITAL COLEGIO LA MERCED

¿HAY ALGUN VAMPIRO ALLÍ?

¿HAY ALGÚN VAMPIRO ALLÍ?

Recuerdan a los seis amigos que viajaron a Egipto en busca de aventuras (esto fue en el cuento de la leyenda de la momia otsoga erbutco).

Federico, Ana, Augusto, Mercedes, Santiago y Victoria la heroína de la vez pasada se dirigen a un país un tanto particular, es Transilvania… si,  la ciudad de los vampiros.

Los amigos en busca de una aventura nueva  se dirigen a la capital de Transilvania (o sea Cluj-Napoca) allí encontraron un hotel muy antiguo y a las afueras de la ciudad. La decisión que tomaron no fue la mejor, de hecho pésima.

Ya les decimos por qué, de comer les dieron sapo aplastado con hígado de perro, y de postre una extraña salsa roja (sangre), las camas no eran camas si no  colchones viejos y podridos. (Todo esto solo pasaba a la noche)

Los chicos llegaron a este hotel porque Ana era la amiga de Virginia la heredera del hotel, una noche en el cuarto de  las chicas  se rompió una cama entonces  Virginia con tan buena voluntad les cambio  de cuarto. A la media noche las amigas se despertaron por un largo rasguño que había en el cuadro de Virginia.

Victoria, Mercedes y Ana salieron de su habitación hacia la de los chicos, el instinto aventurero del grupo no los abandonaba ni por la noche. Los seis amigos decidieron investigar en la mañana, en cambio su instinto de investigadores por la noche les fallaba un poco.

Federico  como siempre  se levanto temprano, fue a la recepción y tubo una larga charla con la recepcionista, pudo averiguar esto:

La recepcionista era la prima de Virginia, se llamaba  Eugenia. Él le pregunto a la recepcionista por qué pasaban cosas tan extrañas por la noche, ella dijo que no tenía el permiso de darle esa información.

Esto despertó muchas dudas sobre el raro hotel y sus herederas (la primera heredera era Virginia, si Virginia moría, Eugenia era quien heredaba el hotel).

A las 11:00, los chicos se fueron a comer a PIZZA HAT, para planear la noche. En el restaurante todos recurrían a Ana con todas sus dudas, Ana recordó que cuando era niña iba con Virginia,  Eugenia y su abuelo a un parque de diversiones, los  seis amigos se miraron mutuamente pensando que ese parque de diversiones era el lugar indicado para averiguar  todo lo extraño que sucedía.

A las 10:00 de la noche  el grupo se fue al parque de diversiones, se sentaron en una mesa a analizar la información encontrada, a Santiago se le cayó un lápiz, se agachó y debajo de la mesa vio escrito el nombre de Virginia rasguñado, le mostro a sus amigos lo que vio, y juntos recordaron el  rasguño del cuadro de Virginia en el hotel.

Volvieron al hotel, todos dormían se sentía todo tranquilo y en silencio, hasta que… detrás de ellos vieron a Virginia asustada, le preguntaron qué había pasado ella solo pudo decir que algo o alguien se apareció frente a la puerta de su habitación.

Victoria y Mercedes se llevaron a Virginia a un lugar seguro para que nada le pasara, Santiago, Augusto y Federico se escondieron detrás de unas enormes macetas, con un hilo muy transparente para engañar a quien quería atrapar a virrginia y descubrir si era un vampiro. Ana se puso de espalda para hacerse pasar por Virginia, a la 1:00 de la madrugada  detrás de Ana se apareció un vampiro, este resultaba tener los mismos rasgos de Eugenia, el vampiro quería atacar a Ana pensando que era Virginia, los chicos activaron su trampa, Eugenia cayó al suelo, Victoria y Mercedes dejaron a Virginia en el cuarto, y ellas bajaron con los chicos y Ana, para atrapar al vampiro.

Cuando llegaron a la planta baja Ana y los chicos ya habían atrapado a Eugenia. Llamaron rápidamente a la policía de vampiros.

Ellos se llevaron a Eugenia, Virginia heredo el hotel y los 6 amigos se dieron cuenta de que se debían dedicar a ser aventureros.

Autores:

Camila Di Cola

Luz Di Cola

Nazarena. A Fruttero

Agustina Posmón

Tomas Stefani

5to Grado «B»

Áreas: Lengua y Computación

Diario Digital

EL POZO ENCANTADO

      EL POZO ENCANTADO

Había una vez, un pozo al que todos pedían deseos el pozo encantado, un duende llamado Eliseo, no tenía tanta suerte por eso tenía él mismo uno en su casa .

Una vez Eliseo pensó ¿Por qué los duendes piden deseos si ellos tienen suerte? Como si no confiaran en sí mismos. Entonces empezó a investigar, preguntó a los duendes más suertudos y  ellos pasaban más seguido por el pozo encantado .

Juntó la información y supo por qué le concedían deseos a los niños y pensó,  si ellos lo hacen, yo también y se puso sus alas de mentira y despegó a buscar deseos. No le salió tan bien porque le arruinó la vida a un niño porque le puso ropa de chica cuando el quería de futbol y por lo tanto tuvo que jugar al futbol con un vestido .

Al otro día decidió ser mensajero… ¿Qué le habrá pasado?… Perdió una carta muy importante.

Una semana después se dijo a sí mismo. -Si sigo así no va a quedar nadie feliz, tengo que arreglar todo. Entonces, le mandó ropa de futbol al primer niño y escribió de vuelta la carta importante.

Eliseo se había quedado triste, pensaba que no servía para nada porque no tenía suerte, en cambio, podía tener suerte con el pozo de los deseos pero para él así no valía.

Al día siguiente, sonó el timbre de su casa era uno de sus amigos , y le dio un trabajo en que Eliseo era genial. Ese trabajo consistía en que todos los deseos mal otorgados debía repararlos. De esta manera el duende pudo demostrar que podía ser el mejor en aquello en que otros no eran tan hábiles.

                    Fin

María Victoria Vergonzi

4to Grado «B»

Áreas: Lengua y Computación