EL PRÍNCIPE PERDIÓ LA CABEZA

EL PRINCIPE CIEGO Y SORDO

En un  reino muy lejano vivía un príncipe que tenía problemas de visión y audición. Un día su padre, el rey, lo mandó en busca de una princesa, él entendió que tenía que ir a buscar algunas frambuesas. El príncipe emprendió su camino.

Resulta que en vez de agarrar algunas frambuesas agarró algunas cerezas.

Cuando volvió a su castillo le entregó las cerezas a su padre, el padre le dijo:

-¿Qué has traído?

El príncipe le respondió:

-Traje lo que me pediste Padre, algunas frambuesas, el Padre enfurecido le contestó:

-Hijo mío, esto no es una frambuesa esto es una cereza y no te e pedido una frambuesa ni una cereza yo te pedí una princesa.

AUTORAS: Victoria Cossarini,  Milagoros Salim Tallei, Agustina Fasseta , Alfonsina Pestuggia

EDITORA: Alfonsina Pestuggia

DIARIO DIGITAL COLEGIO LA MERCED

UNA HISTORIA TRADICIONAL…

Érase una vez una Cenicienta corriente, que vivía en un pisito muy pequeño y muy corriente, en un barrio de la periferia bastante corriente. Nació en el seno de una familia corriente, fue a un colegio corriente, creció con normalidad y, en general, tuvo una infancia muy corriente. Cuando era niña, como todas las niñas, soñaba con su particular castillo encantado, su hada madrina, y su príncipe azul que iba en su busca a lomos de un hermoso corcel, y con otras fantasías de este tipo que los cuentos meten en la cabeza de los niños. Cuando creció, sin darse cuenta estuvo esperando por largo tiempo a ese príncipe, que nunca llegaría. Se casó, pero con un novio muy corriente que nunca pareció un príncipe de cuento. Y se fue a vivir con él a ese pisito de barrio, que poco tenía que ver con el castillo de sus ensoñaciones infantiles. Y compró muebles en una tienda que los fabricaba en cadena, por lo que adquirió los mismos muebles corrientes que todas las mujeres del barrio. Tuvo tres hijos, todos ellos corrientes, y trabajó mucho con la ilusión de proporcionarles todo lo mejor, de cara a un futuro, como es corriente esperar en una madre. Los problemas corrientes de la vida la acecharon en varias ocasiones, pero su hada madrina jamás apareció. Y envejeció, como es corriente. Y un día, un día corriente como otro cualquiera, murió. De su nombre y de su vida no quedaría mucho. Pero esta Cenicienta tuvo siempre un derecho, ajeno a las circunstancias de la vida corriente: Cenicienta tuvo siempre el derecho a soñar…

 

Nazarena Fruttero,  Sofia Tirimacco y Camila Di Cola.

 

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Erase una vez un hombre llamado  Jose Mercado transportaba mercaderia en su carro. Muy temprano a la mañna salia a vender comida por todos lados. En su tiempo libre trataba de descansar o cantar. Su sueño era ser rico tener su propia casa y una familia hermosa y simpatica.

Años mas adelante empezó a trabajar para una familia multimillonaria el trabajó en su casa por mas de quince años.

Hasta que un dia cumplió su sueño, con una familia hermosa y simpatica, pero no era rico pero lo que mas le importaba era tener una FAMILIA.

Sofia Tirimacco, Nazarena Fruttero y Camila Di Cola

EL PRÍNCIPE

Nuestro príncipe egoísta…………

EL PRINCIPE EGOÍSTA

Erase una vez, en un país lejano, un joven príncipe que vivía en un resplandeciente castillo. A pesar de tener todo lo que podía desear, el príncipe era egoísta, déspota, y concentido. Pero, una noche de invierno llegó al castillo una anciana mendiga, y le ofreció una simple rosa a cambio de cobijarse del horrible frío. Repugnado por su desagradable aspecto, el príncipe despreció el regalo y expulsó de allí a la anciana. Pero ella le advirtió que no se dejara engañar las apariencias, porque la belleza se encuentra en el interior. Y cuando volvió a rechazarla, la fealdad de la anciana desapareció, dando paso a una bellísima hechicera. El príncipe trató de disculparse, pero era demasiado tarde, pues ella ya había visto que en su corazón no había amor. Y como castigo, lo transformó en una horrible bestia y lanzó un poderoso hechizo sobre el castillo y sobre todos los que allí vivían. Avergonzado por su aspecto, el monstruo se encerró en el interior de su castillo, con un espejo mágico como única ventana al mundo exterior. La rosa que ella le había ofrecido era en realidad una rosa encantada que seguiría fresca hasta que él cumpliera veintiún años. Si era capaz de aprender a amar a una mujer y ganarse a cambio su amor antes de que cayera el último pétalo, entonces se desharía el hechizo. Si no, permanecería condenado a seguir siendo una bestia para siempre. Al pasar los años, comenzó a desesperarse y perdió toda esperanza. Pues, ¿quién iba a ser capaz de amar a una bestia?…..

MELI HESSEL Y INES BERARDO

Escribe la parte del cuento que te corresponda

1 Había una vez en un país muy lejano…

2 El príncipe tenía problemas de visión…

3. El corcel quiso tener más participación…

4. Rosara entró en pánico al ver a…

5. El príncipe tuvo que contentarse…

 

a) Escribe junto a tus compañeros la parte que te tocó y luego agrégala en los comentarios.