Pirámide de mayo

La Pirámide de Mayo es el primer monumento patrio que tuvo la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Actualmente se encuentra en el centro de la Plaza de Mayo. Su historia comienza en marzo de 1811 cuando la Primera Junta decidió mandar a construir un monumento del lado oeste de la plaza, para celebrar el primer aniversario de la Revolución de Mayo. En 1856, bajo la dirección del artista Prilidiano Pueyrredón, se la transformó construyendo una nueva pirámide sobre los cimientos de la anterior, que es la que se observa actualmente. En 1912, después de haber sufrido algunas modificaciones, se la trasladó al sitio actual, 63 m más al este de donde se encontraba originalmente, pues se pensaba erigir un enorme monumento que la contuviera en su interior. El monumento se inauguró el 25 de mayo de 1811, primero de los cuatro días de festejos, que incluyeron danzas y farsas, sorteos, manumisión de esclavos e iluminación de los edificios cercanos. En 1856 se produjo la transformación más importante que sufrió la Pirámide. Según el proyecto de Prilidiano Pueyrredón, el monumento fue revestido con ladrillos y argamasa, lo que aumentó su volumen. Se colocó una estatua de la República en la cúspide -la única que se conserva- y, en torno a la base, esculturas alegóricas a la Agricultura, el Comercio, las Ciencias y las Artes, todas ellas obra del francés Joseph Dubourdieu. Además, la antigua verja se reemplazó por otra con faroles a gas en los vértices. En 1884 el Intendente Alvear hizo demoler la Recova vieja, que separaba la Plaza del Fuerte de la Plaza de la Victoria. La Pirámide quedó descentrada en el espacio unificado de la nueva Plaza de Mayo, por lo cual en 1912 fue trasladada a su actual emplazamiento

TEATRO COLON

El Teatro Colón, situado en la Ciudad de Buenos Aires, es uno de los teatros de óperamás importantes del mundo por su tamaño, acústica y trayectoria. Es considerado uno de los cinco mejores teatros para la ópera por su espectacular acústica.

Comparable a La Scala de Milán, la Wiener Staatsoper, la Ópera Semper de Dresde, y la Ópera de París, es índice inequívoco de consagración y cita ineludible de quienes aman la música. El Colón ha sido desde siempre un teatro venerado por los públicos y por los más grandes artistas.

El Teatro Colón: uno de los más importantes del mundo

A fines del año 2006, el Teatro Colón fue sometido a un profundo proceso de restauración consertiva y modernización tecnológica, que le devolvió el brillo original de sus años de esplendor, logrando mantener su acústica. Fue reabierto el lunes 24 de mayo del 2010, como parte de los festejos del Bicentenario de la Argentina

El Teatro Colón pertenece a la Ciudad y su creación se debe a una iniciativa del IntendenteTorcuato de Alvear. La idea surgió en 1886 y en 1889 se realizó una licitación pública para su construcción, en la cual triunfó la propuesta del músico y empresario de ópera italiano residente en Argentina, Angelo Ferrari (1835-1897), quien acompañó su oferta con un proyecto del arquitecto e ingeniero italiano Francesco Tamburini (1846-1890). El lugar original para construir el teatro era una manzana en Avenida Rivadavia y Avenida Entre Ríos, pero finalmente se destinó al futuro Palacio del Congreso Nacional. Entonces, se compró la manzana que ocupaba la Estación del Parque del Ferrocarril del Oeste, frente a la actual Plaza Lavalle.

El edificio ocupa 8.200 metros cuadrados y la superficie total es de 58.000 m en el predio delimitado por las calles Tucumán, Libertad, el pasaje Arturo Toscanini y la calle Cerrito (Av. 9 de Julio) desde donde se contempla una excelente perspectiva del teatro.

El primer Teatro Colón se inauguró el 24 de abrilde 1857 en el predio que hoy ocupa el Banco de la Nación Argentina, frente a la Plaza de Mayo. Son las instituciones y su gente, más allá de los edificios que los albergan y de sus inevitables influencias, las que cuentan para la historia. Un siglo y medio de tradición operística es la que tiene a su haber el Estado de la Ciudad de Buenos Aires, y esto no es poco pues las condiciones políticas y económicas cambian, y esto va jalonando ese gran derrotero histórico con períodos que ostentan rasgos singulares.

JUANA AZURDUY

Juana Azurduy de Padilla fue una patriota del Alto Perú, hoy Bolivia, que acompañó a su esposo Manuel Ascencio Padilla en las luchas por la emancipación en el Plata contra el Reino de España.

A la muerte de su esposo asumió la comandancia de las guerrillas que conformaban la luego denominada Republiqueta de La Laguna, por lo que es honrada su memoria en la Argentina y en Bolivia. Hablaba el castellano y quechua. Se educó en el prestigioso Convento de Santa Teresa de Chuquisaca.

Nació en La Plata, actual Sucre, Provincia de Oropeza, Departamento de Chuquisaca. Se educó en el prestigioso Convento de Santa Teresa de Chuquisaca y hablaba tanto los idiomas español como el quechua.

Azurduy y su esposo Padilla se sumaron a la Revolución de Chuquisaca que el 25 de mayo de 1809 destituyó al presidente de la Real Audiencia de Charcas, en la que tuvo protagonismo Juan Antonio Álvarez de Arenales.

Ligados con el Ejército del Norte enviado desde Buenos Aires, al mando primero de Antonio González Balcarce, combatieron a los realistas.

Pasó varios años en “Salta”  solicitando al gobierno boliviano sus bienes confiscados. La pensión que le habían otorgado le fue quitada en “1857”  bajo el gobierno de “José María Linares” José María Linares.

Muere en la pobreza Juana Azurduy, guerrera boliviana de heroica actuación en la Independencia del Norte. Al morir su esposo, Ascensio Padilla, asumió el mando de la guerrilla con el grado de Coronela. Vivió en Salta y reclamó inútilmente a Bolivia sus bienes confiscados. El  25 de mayo de “1862” cuando estaba por cumplir 82 años  fue enterrada en una “Fosa común.

Su restos fueron exhumados 100 años después y fueron depositados en un mausoleo que se construyó en su homenaje en la ciudad de Sucre.

Teatro Municipal General San Martín

El Teatro General San Martín  es un teatro de la Ciudad de Buenos Aires ubicado en la céntrica Avenida Corrientes. Es uno de los teatros más importantes de la Argentina y ofrece lugares para la representación de obras escénicas y cinematográficas, y diferentes exposiciones artísticas. Forma un complejo junto al Centro Cultural General San Martín, pero ninguno depende del otro.

Los proyectos para la construcción de este teatro datan de 1908 cuando el diputado Alfredo Palacios presenta un proyecto de ley que no trataron las cámaras.

 Sucede algo parecido con una ordenanza que sancionó el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, que ordenaba la creación del Teatro Popular de Buenos Aires, que no promulgó el Intendente Joaquín de Anchorena.

Cuando los arquitectos Álvarez y Ruiz describieron su proyecto en una publicación de 1959, explicaron extensamente las ideas rectoras y las deciones tomadas al diseñar el Teatro Municipal en 1954: el problema fundamental del teatro era las limitaciones que imponía el terreno elegido para el edificio, ubicado entre medianeras. Así, decidieron separar claramente las diversas funciones que deberían distribuir, y pensarlas como bloques edilicios independientes, logrando así concebir al proyecto en “etapas”. En el primer bloque, mirando a la Avenida Corriente, estarían las oficinas de administración y la Secretaría de Cultura, seguido por un volumen conteniendo a las dos salas de espectáculos, luego el bloque alto con el escenario, camarines y sectores de mantenimiento, y finalmente el sector de la Escuela de Artes Dramáticas y estacionamiento subterráneo, mirando a la calle Sarmiento y a construir posteriormente

En 2005,2 durante la gestión del jefe de gobierno Aníbal Ibarra, comenzaron los trabajos de restauración del teatro, que se prolongaron durante el mandato de Jorge Telerman y fueron finalmente suspendidos en el gobierno de Mauricio Macri, por falta de presupuesto. Recién en junio de 2010, Macri anunció que las obras se retomarían para finalizarse con un costo de US$ 10 millones,y que enviaría a la Legislatura un proyecto para que el Gobierno de la Ciudad adquiriese dos terrenos contiguos al teatro para transformarlos en una plazoleta pública. En agosto de 2010, se envió finalmente el proyecto a la Legislatura.Mientras el 15 de octubre de 2011 se celebra la inauguración del Teatro San Martín con sus fachadas restauradas

 

25 DE MAYO

REVOLUCIÓN DE MAYO

La Revolución de Mayo de 1810 fue un cambio crucial que marcó un antes y un después en la historia argentina. Esta revolución tuvo su momento crítico en la llamada “Semana de Mayo”. que transcurrió entre el 18 de mayo cuando se confirmó de manera oficial la caída de la Junta de Sevilla, hasta el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta.

La Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino sin proclamación de la independencia formal, ya que la Primera Junta no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, pero aún gobernaba nominalmente en nombre del rey de España Fernando VII, quien había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar ocupado por el francés José Bonaparte. Aun así, los historiadores consideran a dicha manifestación de lealtad una maniobra política que ocultaba las intenciones independentistas de los revolucionarios. La declaración de independencia de la Argentina tuvo lugar posteriormente durante el Congreso de Tucumán el 9 de julio de1816.

Durante la mañana del 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, actual Plaza de Mayo, liderados por los milicianos de Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba la anulación de la resolución del día anterior, la renuncia definitiva del virrey Cisneros y la formación de otra Junta de gobierno. El historiador Bartolomé Mitre afirmó que French y Beruti repartíanescarapelas celestes y blancas entre los concurrentes; historiadores posteriores ponen en duda dicha afirmación, pero sí consideran factible que se hayan repartido distintivos entre los revolucionarios. Ante las demoras en emitirse una resolución, la gente comenzó a agitarse, reclamando:

“¡El pueblo quiere saber de qué se trata!”
La multitud invadió la sala capitular, reclamando la renuncia del virrey y la anulación de la resolución tomada el día anterior